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Calidad ovocitaria y alimentación: ¿puede influir en la calidad de los óvulos?
Actualizado: 24 de agosto de 20264 min de lectura
Si estás buscando embarazo, es posible que hayas oído hablar de la calidad ovocitaria y te preguntes si la alimentación puede influir en ella.
En internet encontrarás alimentos, dietas y suplementos que prometen «mejorar la calidad de los óvulos». Pero la realidad es bastante más compleja.
No existe una dieta que pueda garantizar una mejor calidad ovocitaria ni un embarazo.
Lo que sí podemos hacer es cuidar tu alimentación y tu estado nutricional como parte del cuidado preconcepcional.
¿Qué significa realmente «calidad ovocitaria»?
La calidad de los ovocitos es un concepto complejo y está relacionada con diferentes factores, entre ellos la edad y otros aspectos de la salud reproductiva.
Por eso, no podemos reducirla a lo que comes ni pensar que un alimento concreto puede cambiarla.
La alimentación es una pieza más dentro de un contexto mucho más amplio.
¿Puede la alimentación influir en la calidad de los óvulos?
La alimentación es uno de los factores que podemos cuidar durante la etapa preconcepcional. La investigación ha estudiado cómo determinados patrones de alimentación y nutrientes pueden relacionarse con la calidad ovocitaria y los resultados reproductivos.
Una alimentación variada y suficiente, junto con un adecuado estado nutricional, puede contribuir a proporcionar al organismo los nutrientes que necesita durante el proceso de maduración ovocitaria.
Por eso, más que buscar un alimento concreto, tiene sentido trabajar sobre el conjunto de la alimentación y aquellos nutrientes que pueden ser relevantes para tu situación.
No se trata de encontrar la dieta perfecta, sino de crear unas buenas condiciones nutricionales para acompañar tu salud reproductiva.
¿Y el ácido fólico?
El ácido fólico es uno de los pocos suplementos con una recomendación clara en la etapa preconcepcional.
La OMS recomienda 400 μg diarios (en algunos casos más) desde que se empieza a buscar embarazo hasta las 12 semanas de gestación, con dosis superiores en determinadas situaciones que deben ser indicadas por un profesional sanitario.
Esto no significa que el ácido fólico «mejore la calidad de los óvulos», sino que su suplementación antes y al inicio del embarazo ayuda a reducir el riesgo de defectos del tubo neural.
¿Necesito tomar suplementos para mejorar mis óvulos?
Coenzima Q10, antioxidantes, vitaminas y otros suplementos aparecen constantemente en recomendaciones relacionadas con fertilidad.
Pero no todos tienen el mismo nivel de evidencia ni están indicados para todas las mujeres.
La suplementación debería individualizarse teniendo en cuenta tu alimentación, antecedentes, analíticas, edad, tratamientos y situación reproductiva.
¿Tengo que eliminar alimentos?
No.
Buscar embarazo no significa que tengas que eliminar gluten, lácteos, azúcar u otros alimentos para «mejorar tus óvulos».
Si existe una patología, intolerancia o situación concreta que requiera adaptar la alimentación, se valorará de forma individual.
Pero no necesitas convertir tu alimentación en una lista de prohibiciones.
Cuidarte no significa comer perfecto.
¿Y si estoy haciendo un tratamiento de reproducción asistida?
Si estás realizando un tratamiento de fertilidad, podemos adaptar el acompañamiento a tu situación.
Revisaremos tu alimentación, tus necesidades nutricionales, la suplementación y aquellos aspectos que puedan ser relevantes en esta etapa.
La evidencia disponible sobre patrones dietéticos y resultados de reproducción asistida es todavía heterogénea, por lo que no tendría sentido prometer que una determinada dieta va a mejorar el resultado del tratamiento.
Entonces, ¿qué puedo hacer por mi salud reproductiva?
No puedes controlar todos los factores que intervienen en la fertilidad.
Y no todo depende de tu alimentación.
Lo que sí podemos hacer es cuidar aquellos aspectos sobre los que podemos intervenir: que tu alimentación sea suficiente y variada, detectar posibles déficits, revisar la suplementación cuando esté indicada y adaptar tus hábitos a tu situación.
Sin convertir el proceso en otra fuente de presión.
