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SOMP y resistencia a la insulina: ¿qué relación tienen?
Publicado: 15 de septiembre de 20263 min de lectura
Si tienes síndrome de ovario poliquístico (SOMP), es posible que hayas escuchado hablar mucho de la resistencia a la insulina.
Quizá incluso te hayan dicho que tienes que eliminar los hidratos de carbono, dejar el azúcar o seguir una dieta muy concreta para «controlar la insulina».
Pero, ¿qué relación existe realmente entre el SOMP y la resistencia a la insulina?
Y, sobre todo, ¿qué puedes hacer desde la alimentación?
¿Qué es la resistencia a la insulina?
La insulina es una hormona que ayuda a que la glucosa pueda entrar en las células y utilizarse como energía.
Cuando existe resistencia a la insulina, las células responden peor a la acción de esta hormona y el organismo puede necesitar producir más insulina para mantener la glucosa dentro de unos niveles adecuados.
En el SOMP, la resistencia a la insulina es frecuente y puede formar parte de los mecanismos relacionados de este síndrome.
Pero hay algo importante:
No todas las mujeres con SOMP tienen la misma situación metabólica.
¿Qué relación tiene la resistencia a la insulina con el SOMP?
La resistencia a la insulina puede contribuir a aumentar los niveles de insulina circulante y, en algunas mujeres, esto puede relacionarse con otros aspectos del SOMP, como la alteración de la ovulación y el exceso de andrógenos.
Por eso, cuando hablamos de SOMP, no solo tenemos que mirar el ciclo menstrual.
También es importante tener en cuenta la salud metabólica.
Y esto no significa que todo lo que te ocurre tenga que explicarse por la insulina.
El SOMP es una condición compleja y puede manifestarse de formas muy diferentes.
¿Todas las mujeres con SOMP tienen resistencia a la insulina?
No.
Aunque la resistencia a la insulina es un factor frecuente en el SOMP, no todas las mujeres presentan las mismas alteraciones metabólicas.
Puedes tener SOMP siendo delgada, teniendo un peso considerado «normal» o teniendo sobrepeso u obesidad.
El peso no determina si tienes o no resistencia a la insulina.
Por eso, el abordaje nutricional debe partir de tu situación concreta y no únicamente de tu peso.
¿Tengo que dejar los hidratos de carbono?
No.
Tener SOMP y resistencia a la insulina no significa que tengas que eliminar los hidratos de carbono.
Los hidratos forman parte de una alimentación saludable y pueden encontrarse en alimentos como:
- Frutas.
- Legumbres.
- Cereales integrales.
- Patata y otros tubérculos.
- Pan, arroz o pasta.
La cuestión no es eliminar un grupo de alimentos, sino cómo es el conjunto de tu alimentación y cómo se adapta a tus necesidades.
¿Qué puede ayudar desde la alimentación?
Más que buscar una dieta específica para la resistencia a la insulina, podemos trabajar sobre diferentes aspectos:
- Una alimentación suficiente y variada.
- Adecuar la cantidad y calidad de los hidratos de carbono.
- Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra cuando sea adecuado.
- Incluir fuentes de proteína y grasas de calidad.
- Mejorar la organización de las comidas.
- Revisar la actividad física y otros hábitos de salud.
- Detectar posibles déficits nutricionales.
Y, sobre todo, adaptarlo a ti.
Las recomendaciones internacionales ponen precisamente el foco en un estilo de vida saludable, sostenible y adaptado a las preferencias y objetivos de cada mujer.
¿Y los suplementos?
También encontrarás muchos suplementos que prometen mejorar la sensibilidad a la insulina o «equilibrar las hormonas».
Algunos pueden tener un papel en determinadas situaciones, pero no todos son necesarios ni tienen la misma evidencia.
Antes de incorporar un suplemento, conviene valorar tu alimentación, tus analíticas, tus antecedentes y qué objetivo queremos conseguir.
Más suplementos no significa necesariamente más salud.
